El pasado viernes, personas trabajadoras y voluntarias de Cáritas Interparroquial de Gandía participamos en un retiro espiritual celebrado en la Parroquia San Francisco de Asís: un espacio de encuentro y reflexión que nos permitió parar el ritmo cotidiano y compartir un tiempo de silencio y cuidado personal.
El retiro estuvo acompañado por Pepe Real, responsable del Programa de Formación de Cáritas Diocesana de Valencia, quien nos invitó a profundizar en la importancia de cuidar nuestra “casa interior”, ese espacio personal donde se asientan la fe, los valores, las relaciones y el sentido profundo de nuestra vida y de nuestra labor.
A lo largo de la jornada, se puso el acento en descubrir lo extraordinario que se esconde en lo ordinario: en los pequeños gestos, en las tareas diarias y en el acompañamiento cercano a las personas que viven situaciones de dificultad. Una mirada que nos anima a vivir el presente con atención y sencillez, reconociendo las “fuentes de vida” que nos rodean.
El retiro fue un tiempo para agradecer, compartir y renovar el compromiso personal y comunitario. Un espacio que nos recordó que, desde Cáritas, estamos llamados/as no solo a acompañar situaciones de vulnerabilidad, sino también a ser presencia, esperanza y cuidado en lo cotidiano.


