Cáritas Gandía celebró el jueves 14 de mayo el acto de fin de curso del Programa Intergeneracional “En Bona Companyia”, una iniciativa que durante todo el año ha seguido creando espacios de encuentro, acompañamiento y relación entre jóvenes y personas mayores.
El acto puso el cierre a un curso lleno de sonrisas, amistades, aprendizaje y cariño compartido. Una experiencia que permite fortalecer los vínculos entre generaciones y generar espacios donde las personas mayores se sienten acompañadas, escuchadas y reconocidas, mientras los jóvenes descubren el valor de la memoria, la experiencia y la cercanía.
Durante el encuentro, Pablo Beltrán, presidente de Cáritas Gandía, destacó “el tesoro que son nuestros mayores, que tienen acumulada una sabiduría brutal”, y subrayó también la importancia de la conexión entre generaciones: “Ellos necesitan la ilusión y la fuerza de los jóvenes. Es muy importante esta conexión”.
El alumnado de los colegios Carmelitas, Borja Jesuitas, Los Naranjos, Esclavas de Benirredrà, Las Colinas y Santa Ana de Villalonga compartió también su experiencia en el programa, destacando todo lo aprendido junto a las personas mayores y señalando que, en muchos casos, las sienten ya como parte de su propia familia.
Uno de los momentos más emotivos del acto lo protagonizó una de las residentes participantes, que agradeció entre lágrimas el cariño y la compañía recibida por parte de los jóvenes: “No podéis imaginaros con la ilusión con la que os recibimos. Nos lo pasamos de maravilla. Nos enseñáis y os enseñamos. Gracias a todos por venir, por cada año hacernos tan felices por una horita u horita y media”.
Desde Cáritas Gandía se agradece especialmente la implicación de todos los jóvenes participantes, del voluntariado, de las familias, de los centros educativos y de todas las personas y entidades que hacen posible “En Bona Companyia”, un programa que sigue demostrando que el encuentro entre generaciones transforma, acompaña y crea comunidad.









