Menú Cerrar

Cáritas Gandía bendice su primer banderín institucional durante una Eucaristía Jubilar en Valencia

Cáritas Gandía bendice su primer banderín institucional
Gracias por compartir

Voluntariado, participantes y trabajadores de Cáritas Gandía compartimos una jornada de fe y fraternidad en la Catedral de Valencia, donde vivimos uno de los momentos más emotivos de nuestra historia: la bendición de nuestro primer banderín institucional.

El pasado jueves 15 de octubre, desde Cáritas Interparroquial de Gandía nos desplazamos hasta la Catedral de Valencia para celebrar una Eucaristía con motivo del Año Jubilar del Santo Cáliz y dar comienzo al nuevo curso.

La jornada reunió a personas voluntarias, participantes de nuestros programas y profesionales de la entidad en una experiencia de encuentro, convivencia y fe compartida.

Sin embargo, hubo un momento especialmente significativo: la bendición del primer banderín institucional de Cáritas Gandía, un símbolo que nos acompañará y representará nuestra misión y compromiso con las personas más vulnerables.

La bendición del primer banderín institucional de Cáritas Gandía

La bendición tuvo lugar en la Capilla del Santo Cáliz y estuvo a cargo del Ilmo. Sr. D. Vicente Fontestad Pastor, Vicario General y Deán de la Catedral de Valencia.

Este acontecimiento supone un momento histórico para nuestra entidad, ya que, por primera vez, contamos con un banderín institucional que simboliza nuestra identidad, nuestros valores y la misión compartida de quienes formamos parte de Cáritas Gandía.

Durante la bendición, Vicente Fontestad expresó el deseo de que este símbolo sea siempre testimonio del amor y la misericordia de Dios:

«Que allí donde esté presente se descubra siempre tu amor, tu misericordia, tu atención, tu cuidado por los demás».

Por su parte, nuestra directora, Maite Boscá, destacó el significado de este momento y expresó el deseo de que «este símbolo nos recuerde siempre nuestra misión compartida: vivir y testimoniar la caridad».

Más allá de su valor institucional, queremos que este banderín nos recuerde el compromiso que nos une: acoger, escuchar y acompañar a las personas que atraviesan situaciones de vulnerabilidad, poniendo siempre su dignidad en el centro de nuestra acción.

Una Eucaristía Jubilar para comenzar el curso con esperanza

La celebración se enmarcó en el Año Jubilar del Santo Cáliz, que nos invita a recordar aquella mesa en la que Jesús compartió el pan y el vino con sus discípulos, dejándonos un ejemplo de amor y entrega.

Esa imagen refleja también lo que queremos ser como Cáritas: una mesa abierta en la que todas las personas tengan un lugar, donde cada historia sea escuchada con respeto y cada persona encuentre acogida y acompañamiento.

Durante la Eucaristía compartimos un mensaje que queremos tener presente a lo largo de este curso: «Del amor recibido al amor compartido», inspirado en las palabras del papa León XIV: «No se puede dar sino aquello que se ha recibido».

Una invitación a transformar el amor que recibimos en gestos concretos de solidaridad, cercanía y servicio a los demás.

Una visita a la Catedral de Valencia y al Santo Cáliz

Tras la celebración de la Eucaristía, continuamos nuestra jornada con una visita guiada por el interior de la Catedral de Valencia, acompañados por D. Jaime Sancho, quien nos acercó a la historia y al patrimonio de este templo.

Posteriormente, nos dirigimos al Centro de Recepción del Visitante del Santo Cáliz, situado en el histórico edificio del Almudín.

Allí participamos en otra visita guiada, durante la que pudimos conocer mejor la historia, el significado y el recorrido del Santo Cáliz hasta su llegada a Valencia.

Estas visitas completaron una jornada en la que compartimos no solo una experiencia espiritual, sino también momentos de convivencia entre voluntariado, participantes y trabajadores de nuestros distintos programas.

Un nuevo curso para seguir compartiendo y acompañando

Regresamos a Gandía con esperanza renovada y agradecidos por esta experiencia compartida, que nos permitió fortalecer los vínculos que nos unen como comunidad.

La bendición de nuestro primer banderín institucional permanecerá como uno de los recuerdos más especiales de esta jornada y como un símbolo del camino que seguimos construyendo juntos.

Iniciamos así un nuevo curso con el compromiso de seguir siendo una Cáritas cercana, fraterna y comprometida con la dignidad de todas las personas.


Gracias por compartir

Noticias relacionadas