Cáritas Gandia continúa adecuando el huerto del Centro de Atención Integral (CAI) para eliminar barreras y crear nuevos espacios accesibles en los que todas las personas puedan participar y disfrutar del contacto con la naturaleza, independientemente de sus capacidades.
El objetivo es que el huerto, además de mantener su dimensión sociolaboral, se convierta cada vez más en una parte integrada en la vida cotidiana del CAI: un lugar de encuentro, convivencia y bienestar para las personas que participan en sus programas.
Un entorno accesible para disfrutar de la naturaleza
Los trabajos que se están realizando buscan facilitar el acceso y el uso de los diferentes espacios del huerto, creando zonas adaptadas a distintas épocas del año.
Actualmente se ha habilitado una zona con pérgola, pensada especialmente para ofrecer sombra durante los meses de verano, y se está preparando otro espacio abierto que permita aprovechar el sol y disfrutar del exterior durante el invierno.
También está en proceso la creación de un jardín que acompañará el recorrido por el huerto, haciendo el paseo más acogedor y favoreciendo que este entorno natural pueda ser disfrutado por todas las personas.
Un espacio para convivir, aprender y generar oportunidades
Esta transformación permitirá ampliar progresivamente los usos del huerto. Además de convertirse en un espacio de ocio y convivencia, las nuevas zonas podrán utilizarse en el futuro para desarrollar talleres de inserción laboral, actividades sociales y propuestas realizadas en colaboración con asociaciones y centros educativos.
De este modo, el huerto continúa creciendo como un espacio en el que el contacto con la naturaleza se une al acompañamiento, la participación y la generación de oportunidades.
En Cáritas Gandia entendemos que eliminar barreras no consiste únicamente en transformar los espacios físicos, sino también en facilitar que todas las personas puedan participar, compartir y sentirse parte de la comunidad.






