En el marco de los actos por la Semana de Caridad, Cáritas Interparroquial de Gandía ha presentado este jueves su Memoria de Actividades de 2025, un documento que recoge la acción social desarrollada durante el último año y que refleja, una vez más, la complejidad de las situaciones de pobreza, exclusión y vulnerabilidad que afectan a muchas personas y familias de la ciudad.
Durante 2025, la acción social de Cáritas Gandía alcanzó a 3.378 personas, entre beneficiarias directas e indirectas, lo que representa el 4,06% de la población. Detrás de esta cifra se encuentran personas atendidas desde las Cáritas parroquiales, el Área de Intervención Comunitaria, el programa de Empleo Inclusivo, el Centro de Día, el Centro de Atención Integral, el Programa de Calle, las viviendas de autonomía y familiares, el programa de Apoyo Escolar y el proyecto En Bona Companyia.
La directora de Cáritas Interparroquial de Gandía, Maite Boscá, ha señalado que “esta memoria no es solo un conjunto de cifras, sino el reflejo de muchas historias personales, familiares y comunitarias. Cada dato habla de una realidad concreta, de una persona que necesita ser escuchada, acompañada y reconocida en su dignidad”.
A lo largo del año, la entidad prestó 9.443 atenciones personalizadas. Estas atenciones incluyen entrevistas de acogida, orientación, acompañamiento social, apoyo en procesos personales, intervención con familias, atención a personas migrantes, seguimiento en recursos residenciales, acompañamiento en calle, apoyo en itinerarios de empleo y espacios de ocio y tiempo libre. La acogida y la escucha continúan siendo el punto de partida del modelo de acción social de Cáritas, centrado en la persona y en sus procesos de autonomía.


La realidad atendida durante 2025 confirma que las dificultades de acceso a la vivienda, la precariedad laboral, la soledad no deseada, la fragilidad de muchas familias y las situaciones de exclusión residencial siguen siendo retos urgentes en Gandía.En este contexto, Cáritas ha mantenido una intervención cercana y continuada, combinando la respuesta a necesidades inmediatas con procesos de acompañamiento más amplios.
Entre enero y diciembre, Cáritas Gandía gestionó 23.053 ayudas directas y servicios. Entre ellas destacan 16.793 kits de comida para todo el día, 583 cajas de alimentos frescos, 895 tarjetas prepago mensuales, 2.849 servicios de duchas, 559 servicios de lavandería, 335 servicios de peluquería, 563 atenciones del ropero del Centro de Día, 331 atenciones del ropero en parroquias y 105 consultas médicas.
El valor económico total de las ayudas concedidas ascendió a 325.357 euros. Esta cantidad incluye tarjetas solidarias, ayudas para farmacia, educación, alquileres y otras necesidades básicas, así como ayudas en especie. Para Cáritas Gandía, no son únicamente una respuesta material, sino una forma de sostener la vida cotidiana de personas y familias que atraviesan situaciones de especial dificultad.
En el ámbito de las personas sin hogar y la exclusión residencial, Cáritas Interparroquial de Gandía contó durante 2025 con el Centro de Atención Integral San Francisco de Borja, con 14 plazas para personas en situación de sinhogarismo, además de 13 plazas en viviendas de autonomía y 12 plazas en viviendas familiares. En conjunto, la entidad alojó mensualmente a una media de 27,3 personas en el CAI y en sus viviendas, ofreciendo no solo un espacio seguro, sino también acompañamiento social, apoyo educativo, orientación y seguimiento en procesos de inclusión.
La formación, el ocio, la cultura y el tiempo libre también han tenido un papel destacado en la acción de Cáritas. Durante 2025 participaron mensualmente una media de 264 personas en actividades vinculadas al apoyo escolar, la formación básica de adultos, los programas de empleo, el CAI, el Centro de Día y las viviendas. Estos espacios favorecen la adquisición de habilidades, la convivencia, la autoestima y el sentimiento de pertenencia a la comunidad.
La Memoria 2025 también recoge el trabajo del Área de Empleo Inclusivo, que acompañó a 313 personas a través de itinerarios personalizados, formación, orientación, intermediación y procesos de mejora de la empleabilidad. Cáritas Gandía continúa apostando por el empleo como una herramienta fundamental de inclusión social, especialmente para aquellas personas que encuentran más barreras de acceso al mercado laboral.
El voluntariado volvió a ser uno de los pilares fundamentales de la entidad. Durante 2025, Cáritas Gandía contó con un promedio mensual de 183 agentes de la acción social (entre voluntarios y profesionales). Su compromiso diario permite sostener la acogida, el acompañamiento, las actividades, la atención en recursos y la presencia cercana en los distintos programas.
Boscá ha destacado que “la labor de Cáritas solo es posible gracias a una red amplia de personas voluntarias, profesionales, parroquias, socios, donantes, empresas, entidades colaboradoras e instituciones públicas. Esta memoria es también un agradecimiento a todas ellas, porque cada gesto de colaboración se convierte en apoyo concreto para quienes más lo necesitan”.
La entidad subraya, además, la importancia de seguir trabajando de manera corresponsable ante los principales retos sociales de Gandía. La vivienda, la atención a personas sin hogar, la inclusión sociolaboral, la atención a familias vulnerables, el acompañamiento a personas migrantes, la infancia, la soledad no deseada y el fortalecimiento del voluntariado continúan siendo ámbitos prioritarios para Cáritas.
En este sentido, Cáritas Interparroquial de Gandía reclama la necesidad de seguir impulsando políticas públicas estables, recursos adecuados y una red comunitaria fuerte que permita dar respuesta a las situaciones de pobreza y exclusión desde la prevención, la dignidad y la justicia social.
La Semana de Caridad de este año, bajo el lema “Elige amar. Elige comunidad.”, recuerda que la esperanza también se construye desde las decisiones cotidianas: desde la forma en que miramos, acompañamos, escuchamos y nos implicamos con las personas más vulnerables. Porque, como expresa la campaña, “no siempre podemos cambiar el mundo, pero sí podemos elegir cómo vivir en él”.