Con motivo del eclipse solar, desde Cáritas Gandía compartimos con las personas participantes del Programa de Personas Sin Hogar una tarde-noche diferente. Fue una jornada de convivencia, encuentro y reflexión en el Centro de Atención Integral San Francisco de Borja.
La actividad comenzó con la intención de contemplar juntos el eclipse desde el espacio del huerto. Sin embargo, una nube cubrió la puesta de sol y finalmente nos impidió disfrutar del fenómeno como esperábamos.
Aquella circunstancia inesperada terminó dando todavía más sentido a la reflexión preparada para la jornada: a veces las nubes no nos permiten ver la luz, pero eso no significa que haya desaparecido.
Una cena para compartir y encontrarnos
Después del intento de visualizar el eclipse solar, compartimos una cena al aire libre en el huerto.
Fue un momento distendido para conversar, compartir experiencias y disfrutar de un espacio de convivencia diferente junto a las personas participantes del programa.
Estos espacios de encuentro forman también parte del acompañamiento que realizamos desde Cáritas Gandía. Nos permiten fortalecer vínculos y generar momentos en los que cada persona pueda sentirse escuchada, valorada y parte del grupo.
«Que ninguna sombra eclipse tu luz»
La jornada finalizó con la dinámica «Que ninguna sombra eclipse tu luz».
Cada participante plasmó en un mural una de las experiencias difíciles que han marcado su vida. Junto a ella, escribió también uno de sus deseos, sueños o anhelos de futuro.
De esta forma, cada persona fue creando simbólicamente su propio eclipse de vida: una representación de aquellas sombras que en algún momento han formado parte de su camino, pero también de la luz que permanece y permite seguir avanzando.
Poco a poco, el mural se llenó de experiencias, recuerdos y dificultades, pero también de esperanza, deseos y proyectos de futuro.
Acompañar también significa ayudar a descubrir la luz
En todas las vidas aparecen momentos difíciles. Hay experiencias que pueden oscurecer nuestro camino y situaciones que parecen impedirnos ver más allá.
Sin embargo, la sombra nunca elimina la existencia de la luz.
Desde Cáritas Gandía acompañamos a las personas en esos procesos, permaneciendo cerca cuando aparecen las dificultades y favoreciendo espacios desde los que recuperar capacidades, vínculos, oportunidades y esperanza.
Porque, aunque siempre pueda existir alguna sombra, ninguna debería hacernos olvidar la luz que cada persona lleva dentro.










